Devocional: Descansaré en su poder

alejandro-pinero-amerio-Qt0R1Se5GtQ-unsplash.jpg

En Marcos 4 nos encontramos una historia en la que Jesús está dormido en una barca, mientras que los discípulos están aterrados, temiendo por su vida. Hay varios puntos interesantes de esta historia, pero fijémonos solo en el hecho de que los discípulos no pudieron hacer nada, mientras que Jesús, con solo unas palabras, cambió todo. La razón por la cual Jesús pudo calmar la tormenta es porque él, a diferencia de los discípulos, tenía paz en su interior. Al calmar la tormenta, lo que estaba haciendo era, dejar salir el reino de paz que estaba en él, al mundo que le rodeaba.

La buena noticia, es que Jesús ahora está dentro de nosotros, estamos sellados por su Espíritu y su reino de paz, justicia y amor están en nosotros de la misma manera que estaban en Jesús. Ahora tú y yo, podemos declarar paz a las tormentas que nos rodean y victoria a los enemigos que nos acechan. En Mateo 28 Jesús le dijo a sus discípulos (y por lo tanto a nosotros): "Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra...Vayan". Somos mandados a traer el reino, con la autoridad que fue ganada por nosotros en la cruz.

Es tan increíble lo que Jesús hizo en la cruz que si el diablo mismo lo hubiese entendido, nunca hubiese matado a Jesús (1 Cor. 2:8). Porque al ser crucificado, en vez de haber solo un hijo de Dios sometiendo las obras del diablo aquí en la tierra, de repente comenzaron a haber miles y miles de hijos de Dios (Romanos 8:29). Ahora tú y yo, tenemos la invitación, no de vivir vidas cristianas mediocres, sino de ser conscientes del reino de Dios en nosotros, para así traerlo a la tierra que nos rodea.

Preguntas de reflexión

  • ¿Qué tormentas hay en tu vida que necesitan la paz de Jesús que tienes dentro?

  • ¿Qué suele ser más fácil para ti, ver la tormenta o ver la realidad del reino en ti?